sábado, noviembre 28, 2009

Palabras

Las palabras son mis maestras.
Ellas me van abriendo ventanas al mundo,
me enseñan a hablar, a cantar y hasta a volar.
Con las palabras puedo ir a lugares remotos.

Con palabras puedo explorar el universo,
navegar por el mar profundo,
llegar al centro de la tierra
y, por sobre todo, llegar al interior del ser.

El dios que es verbo es dios de las palabras.
También el diablo es una palabra.
No hay palabras malas
sino mal usadas.

La palabra libera, la palabra salva.
La palabra aligera cualquier carga.

La palabra es alada, la palabra es sagrada.
Las palabras acarician, conmueven, enternecen.
El amor se adorna con collares de palabras.
La palabra es sencilla, no se vanagloria.
Todo lo que soy, lo soy por las palabras.
Con ellas di mis primeros pasos balbuceantes.
Con ellas camino hacia la tumba vacilante.

miércoles, noviembre 18, 2009

Romance de las sombras

¡Oh, las sombras de los cuerpos que se juntan con las sombras de las almas!
José Asunción Silva
Es la hora,
es la hora de la cita por el tiempo postergada;
es la hora del abrazo del silencio con la nada.
Ya se juntan
nuestras sombras
en la estepa solitaria.
Me dirás que estás cansada de estos juegos de evasivas prolongadas
y has estado desde siempre esperando en los umbrales mi llegada.
Te diré que estuve cerca mas la fuerza de la vida de tu lado me arrancaba...
¿Sí recuerdas esa tarde que volé desde el balcón hacia tus brazos bien amada?
Me tomaste en el vacío como un ángel ya caído y me llevaste hasta tu almohada;
con un beso en la mejilla de niño al despertar
calmaste el fuego de mi sangre amotinada...
¡Oh, los rostros de la infancia perdida; estampitas de vírgenes dormidas;
clavelitos rojos tendidos en la acera; famélicos cuerpos, miradas asustadas...!
Otra tarde me salvaste de las garras de las aguas enconadas
y una más, el proyectil pasó rozando el hilo frágil de mi vida encadenada.
Y una más...
Y una más...
Y otra más...
No soy yo quien te ha faltado en escarceos y furtivas retiradas...
Y es ahora cuando llegas con la chispa de tus ojos apagada
a salvarme con tu manto de esta gélida negrura de la espera...
¡Negra seda que me envuelve con su encanto
en perfumes de las lilas encarnadas!
Es la hora de la cita por el tiempo postergada;
es la hora del abrazo deseado;
es la hora de las sombras
de la nada...


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(Escrito a la manera de José Asunción Silva)

miércoles, octubre 07, 2009

Sinceramente tuyo

Es absurdo decirlo.
Tu posesión no exige títulos
ni declaraciones asidas de abandono
y mi entrega tampoco
requiere rendición ni harakiri.
Es algo tan natural como saber
que mi sombra me traiciona y huye
tras el aleteo fugaz de tu silueta.
Y sin embargo,
sabes que hay batalla en esta entrega
ya no para herir al enemigo
ni emboscarte ni cortar tu retirada
sino para dejarte alzar el vuelo a sabiendas
que mañana volverás con nuevas armas.
De modo que sin más expectativas
te escribo esta misiva como excusa
sólo para decirte al despedirme
que sigo siendo
sinceramente
tuyo.
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